¿Previenes o Padeces? esUno, esDos, esTrés

chica muchos paraguas

El viernes pasado el equipo de Coaching&You me dio la oportunidad de participar en uno de los desayunos temáticos que ofrece cada viernes en sus oficinas a aquellas personas interesadas en aprender distinciones y herramientas de coaching para su día a día.  Era mi estreno como ponente bajo este formato y me tocaba un tema de moda: El Estrés.

De moda digo, no porque realmente haya datos espeluznantes sobre los índices que alcanza nuestro país sobre el tema y sus síntomas, (que todos conocemos son realmente serios), sino porque la palabra en sí misma, está en nuestras conversaciones de manera permanente y eso NO ayuda.  Más aún, partiendo de la base de que nuestras conversaciones generan acciones (Rafael Echevarría), el tener todo el dia la palabrita en boca, ya sabéis las consecuencias que trae: más estrés todavía!

Así que primer truquito a entrenar: eliminar la palabra de tu vocabulario de forma radical.  Recuerda que las palabras no son inocentes. Segundo: busca un sinónimo o emoción que lo haga más tuyo, más real – no un comodín que te permita salir del paso y ser uno más del “club de los estresados muertos”. Tercero:  añade una frase que te permita disminuir su intensidad.

Ejemplos: “Qué tal Paco, cómo estás?” Pues mira muy estresado últimamente. A un: “Qué tal Paco, cómo estas? Pues mira, más atareado de lo normal últimamente pero al mismo tiempo contento de estar tan activo”. O  de un “¿Cómo van los preparativos de la boda pareja? Estamos muy estresados” hacia “estamos a tope, muy cansados pero felices con la decisión”!

Además me parece muy interesante compartir la siguiente reflexión de Leonardo Wold[1]: “La mejor arma contra el estrés es nuestra capacidad de elección entre un pensamiento y otro”.  Tras escuchar admirada a Rafael Saiz Gamarra[2] (@COMOvencerelestres) e indagar un poquito sobre nuestro gran amigo el cerebro (y el corazón), me quedo perpleja y cada vez más, del gran poder que ejerce el neocórtex sobre nuestra vida.  Para maravillas en algunos casos, para no olvidar en otros.  El neocórtex nos da la capacidad de imaginar y eso tiene mucho peligro.  Nos anticipamos a miedos y angustias que hacen reaccionar a nuestro cerebro reptiliano (el que más años tiene de experiencia) como si fueran experiencias reales que vivimos en el momento presente, y  claro, se pone en guardia como si nos atacara un oso feroz. De esta manera predispone a nuestro organismo para un estado alerta-defensivo para poder protegernos y sobrevivir (que es su función).  Así que sin duda, el pobre reptiliano vive hoy en día con un poquito más de estrés que hace millones de años (!).  Nuestros pensamientos y nuestras “fantasías de drama” (como llama Pilar de la Torre), son cada día mas frecuentes, mas dinámicos, más constantes, permanentes y veloces.  Y nuestro cuerpo no tiene tiempo de “time out” para descansar y reponerse en la cueva como antaño y bajar la revolución fisiológica para la que está diseñado.  Hoy vivimos en continua alerta y eso no hay quien lo sostenga.  Alerta, en la mayoría de los casos, totalmente imaginaria.  Alerta y miedo a los que dejamos un protagonismo excesivo y nos terminan invadiendo de forma dramática, olvidando además que SIEMPRE y en el peor de los casos podemos encontrar recursos internos para hacerles frente.

De ahí a medidas preventivas a tomar que yo planteo en las cuatro esferas esenciales del ser humano .

1. Las físicas que todos conocemos:  hacer ejercicio regularmente, beber agua, descansar (el otro día leí que el día tiene 16 horas y no 24 para asumir 8 para dormir – buen planteamiento de base), alimentarse de manera equilibrada, hacer el amor (y no la guerra), buscar el sol,  dejar los estresores biogénicos (tabaco, café, etc), darse un masaje de vez en cuando y mimar al cuerpo,  buscar momentos de silencio para oxigenar los oídos, respirar con tranquilidad, disfrutar de la naturaleza, reír mucho y PARARSE de vez en cuando (es una acción en si misma productiva a pesar de la opinión de muchos, estresados, claro).

2. Las emocionales: practicar tu auto-estima, ¿qué logros consigues al final del día? ¿Como y cuánto te dices: me perdono, me acepto y me quiero? ¿Cuanto das las gracias? ¿Cuánto escuchas a tu corazón? ¿Cuánto ayudas a los demás? Contribuir al desarrollo de otros nos energetiza.  ¿Cuál es tu nivel de compasión para contigo y los demás?

3. Las racionales: cambia los pensamientos y no dejes a cerebro-bebe desmadrarse.  ¿CÓMO? Dales la vuelta.  Como un calcetín.  “Me van a echar del trabajo” –> “Hoy estoy aquí y mañana ya veremos”.  Escríbelos si es necesario, y trabájalos como una tortilla de patata.

Marshall Rosenberg además nos pregunta si en tu vida “Quieres tener razón o ser feliz, porque las dos cosas son imposibles.” Aquí tienes otro elemento para prevenir el estrés.  Pregúntate cual es el objetivo de tus conversaciones para encontrar fuentes posibles de estrés, y de nuevo, dale la V-U-E-L-T-A.

4. Las espirituales: ¿cómo te renuevas espiritualmente? ¿Confías en la vida, en Dios o en el universo? Los seres humanos formamos parte de algo mucho más grande que nosotros mismos, ¿sabes cuál es tu meta aquí hoy? Jordi Pilgem dice que vivimos una #crisisdehorizonte.   Y eso genera muchísimo estrés, porque no sabemos a dónde vamos.  Y estamos como “pollos sin cabeza” dando vueltas y corriendo por la vida sin saber muy bien hacia qué lugar.  Conecta con tu misión, hazla viva en ti y recuérdala cada día para recibir la tranquilidad que te mereces y estar en paz.  La meditación, la oración, el retiro, el mindfulnes,.. puede ayudar una barbaridad.  Cada uno que encuentre su método.

Para terminar, no te olvides de que el estrés es un mecanismo de defensa natural que tiene una intención positiva de adaptación (y evolución).  Es un estrés positivo que nos ayuda a generar acciones de cambio, a ser más creativos, a vivir los retos con mas intensidad y a dedicar un esfuerzo placentero.  Disfruta de todos esos momentos de “mariposas en el estómago” que te hacen vibrar y estar activo en alerta positiva. No los confundas . En tu mano, mente, corazón y alma está el poder de frenado para evitar la alteración aguda de mariposas a murciélagos.

Gracias a todos los que participasteis en este desayuno tan rico  y lo hicisteis posible.  Disfrute muchísimo compartiendo vuestras emociones, vivencias y reflexiones tan potentes.  Abramos la puerta a la serenidad de nuestro día a día. Hagamos un acto de solidaridad con nosotros mismos (esUno) con nuestras relaciones (esDos) y con nuestro entorno (esTres). Nuestro cuerpo, nuestros seres queridos y lo que nos queda de vida lo agradecerán infinitamente.

Un abrazo muy fuerte, y a cuidarse toca!


[1] Coaching. El arte de soplar brasas.

[2] www.EscuelaSuperiorDeCoherenciaCardiaca.com

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